Nuestra historia es un reflejo de nuestra tierra: café amazónico excepcional y las personas que lo hacen posible en el Alto Mayo.

Todo empieza en Jepelacio, Moyobamba, entre 1,500 y 1,600 metros sobre el nivel del mar. Ahí el café crece lento, bajo sombra, y desarrolla los sabores que hicieron famoso al Alto Mayo entre los catadores: 82 y 84 puntos de taza.
Jorge Morocho (Finca Bosque Morocho) cultiva el Jergón: Caturra y Catuaí de perfil intenso. Dilmer Guerrero cultiva el Dardo: Catimor y Bourbon de perfil frutal. Compramos directo, sin intermediarios, y cada bolsa lleva su nombre.
Lo probamos donde nace: en el río de Jepelacio, con la selva alrededor. Si el café no pasa esta prueba, no sale a la venta.

Dos perfiles, cero complicaciones. Jergón para quienes buscan fuerza y presencia; Dardo para quienes disfrutan lo delicado y vibrante. Tostamos por tandas semanales y enviamos a todo el Perú.
No hay carrito complicado ni formularios: escribes por WhatsApp, Milo te atiende al instante, y tu café sale con el siguiente tueste. Pago con Yape, PLIN, tarjeta o contraentrega en Lima.

Nuevos lotes, ediciones limitadas y ofertas de recompra, directo a tu WhatsApp. Sin spam: solo café.
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